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sábado, 30 de junio de 2012

Iniciación Musical De Los Niños Y Niñas


Si nos paramos a observar, y escuchar, casi todos los sonidos que oímos durante el día son como instrumentos musicales tocando alguna canción: la lluvia, el viento, los truenos, el cántico de los pájaros, etc. Es así cómo los bebés empiezan a observar, aprender, diferenciar y adquirir sensibilidad con los sonidos.


La música trae bienestar y tranquilidad para el bebé desde que se encuentra en el mismo vientre de su madre Si la madre escucha música de forma repetida durante el embarazo,el bebé la recuerda después de nacer y se calma con ella si la oye.

En un estudio reciente, un grupo de niños cuyas madres habían seguido una serie de televisión ¡se calmaban al oír la sintonía en la primera semana de vida! Los niños de madres que no habían visto la serie no respondían de la misma forma.

Las investigaciones demostraron que los bebés habían aprendido a asociar la sintonía con un período de paz y tranquilidad en el que la mamá se ponía cómoda durante media hora frente a la televisión. Se pudo apreciar el mismo tipo de reacción en los bebés cuyos padres oían regularmente la misma música durante el embarazo.

Según el pianista alemán Wolfgang Leibnitz, "la música es el placer que el alma experimenta contando sin darse cuenta de qué cuenta". Una forma para desarrollar la sensibilidad del bebé para la música es hacer que él imite, con la boca, los sonidos de los objetos y de lo que pasa en su alrededor. Ese puede ser el principio de todo.
Para los bebés, el sonido es un poderoso estimulo, reacciona de inmediato a un ruido inesperado y prestan especial atención a la procedencia espacial del mismo, siguen con la mirada el desplazamiento del juguete sonoro, etc. Por lo tanto el temprano interés por el sonido no es extraño en los bebés recién nacidos, ya que la audición está presente en la vida prenatal.

Hay pruebas de que recién nacidos reconocen y prefieren la voz de su mamá dado que vienen familiarizándose con ella e incluso existen algunas evidencias de que los neonatos muestran predilección por un cuento que había sido leído repetidas veces durante el embarazo; puede ocurrir lo mismo con una canción, una melodía o un instrumento.

La familiaridad con que el bebé reacciona frente a estímulos de la etapa prenatal, son indicadores importantes para proyectas acciones futuras, por eso, un estimulo, incluso a partir del sexto mes de embarazo, puede llegar a ser altamente efectivo, aunque no definitivo de determinadas características que desarrolle el bebé.

viernes, 22 de junio de 2012

Música, Instrumento de Estimulación


Introducir la experiencia musical como parte del crecimiento del niño es de suma importancia, ya que, bien llevada, ésta es una herramienta poderosa para poner todas sus facultades en movimiento y afinar al máximo sus capacidades.

Algunos pedagogos musicales se han dedicado a desarrollar un sistema de enseñanza de la música que es a la vez un método para alcanzar la “escultura” de un niño mejor, gracias al juego interesante y divertido que, de manera consciente y progresiva, le proponemos al alumno participante desde muy temprana edad mediante la educación musical.

La música como instrumento permite que la etapa de alfabetización del niño se vea más estimulada. A través de las canciones infantiles, en las que las sílabas son rimadas y repetitivas, y acompañadas de gestos que se hacen al cantar, el niño mejora su forma de hablar y de entender el significado de cada palabra. Y así, se alfabetizará de una forma más rápida. La música también es beneficiosa para el niño cuanto al poder de concentración además de mejorar su capacidad de aprendizaje en matemáticas. La música es pura matemática. Además, facilita a los niños el aprendizaje de otros idiomas, potenciando su memoria.


La etapa de la alfabetización del niño se ve más estimulada con la música. 

La música mejora la capacidad de aprendizaje en matemáticas.

Con la música, la expresión corporal del niño se ve más estimulada. Utilizan nuevos recursos al adaptar su movimiento corporal a los ritmos de diferentes obras, contribuyendo de esta forma a la potenciación del control rítmico de su cuerpo. A través de la música, el niño puede mejorar su coordinación y combinar una serie de conductas. 

Los Niños y La Música

Los niños disfrutan de la música, gustan de ella. Se impresionan al ir experimentando emociones, sentimientos, gozando con los sonidos que oyen y producen.  Es un lenguaje que permite que los niños se comuniquen con el interior de sus sensaciones y a la vez entre ellos. Pueden  hacer música, pueden expresar a través de sus composiciones e improvisaciones, con sencillos materiales los sonidos que mejor comunique lo que sienten. 

Es en el contacto con los otros niños y con la docente que se enriquece este don musical que el niño posee. Se puede acrecentar la evolución de capacidades naturales, y la construcción progresiva del conocimiento, sin olvidarnos del goce y la vivencia, puesta al servicio de la creación musical. 

La canción es uno de los medios más representativos para introducir al niño en el mundo de la música, dado que a través de ella, ya fuera escuchándola o asumiéndola como una actividad, se pone en juego elementos imponderables como el ritmo, la entonación, la inclinación. 

El niño nace al mundo del arte popular a través de una sabia conjunción de poesía y música; ese mundo poético convocado por las primeras manifestaciones aumenta su valor afectivo y su fuerza comunicativa cuando va acompañado de una melodía. La Finalidad de la enseñanza de la música es colaborar con el proceso educativo, a los efectos de lograr el integral desarrollo del individuo.

La Música

La música puede considerarse una forma de lenguaje en la que la función expresiva es una de sus manifestaciones fundamentales. 

Ha adquirido el valor de un instrumento de comunicación masiva que llega y moviliza a los seres de cualquier edad, condición social o recursos económicos. Edgar Wilems dice que, “la música favorece el impulso de la vida interior y apela a las principales facultades humanas: la voluntad, sensibilidad, amor, inteligencia, imaginación creadora.”

La música está siendo introducida en la educación de los niños en edades preescolares debido a la importancia que representa en su desarrollo intelectual, auditivo, sensorial, del habla y motriz; es un elemento fundamental en esta primera etapa del sistema educativo; dado que el niño empieza a expresarse de otra manera y es capaz de integrarse activamente en la sociedad, porque la música le ayuda a lograr autonomía en sus actividades habituales, asumir el cuidado de sí mismo y del entorno, y ampliar su mundo de relaciones. 

El niño que vive en contacto con la música aprende a convivir de mejor manera con otros niños, estableciendo una comunicación más armoniosa. A esta edad la música les encanta. Les da seguridad emocional y confianza, porque se sienten comprendidos al compartir canciones, e inmersos en un clima de ayuda, colaboración y respeto mutuo.

                                                            21 de junio Día de la Música.